El pasado lunes 1º de julio mientras íbamos con mi hijo Benjamín a comprar algunos ingredientes para preparar un queque en la casa de la lela en Los Lirios, llegando al negocio que esta en la esquina de la calle Gral. Gorostiaga con Sofanor Parra me llamó la atención un bulto negro que estaba en la cuneta, justo detrás de un vehículo estacionado. Al verlo con cuidado me di cuenta que era un gato, inmóvil. Como iba con el Benja, además que llevamos de paseo a Hatchi.. el maltés de mis papás, evité acercarme para evitar que Benja lo viera en caso que estuviera muy dañado y le pudiera afectar mucho. Entramos al negocio, compramos lo que teníamos que comprar y de vuelta ya lo miré con más cuidado, siempre de manera disimulada para que el Benja no lo viera, y me di cuenta que tenía un leve movimiento en el tórax. Me detuve a mirarlo para asegurarme que no fuera una ilusión donde iba caminando pero no, estaba respirando. Mis temores con respecto al Benja se acrecentaron… ya no era simplemente el hecho que lo viera muerto y dañado, sino que vivo y mal herido. Tomando las precauciones me acerqué un poco para ver con más detalle si efectivamente había sido atropellado pero no veía mayor daño… para entonces el Hatchi ya estaba bien inquieto y el Benja quería llegar luego a la casa. Inmediatamente llamé a Arcely, mi amiga veterinaria de MASCOTAMIGOS que me ha ayudado anteriormente con casos como el de la Niñita y de la Pequeña. Le comenté un poco lo que veía pero no le pude dar mayor información ya que Benja se me había adelantado. Llegué a la casa y no paraba de pensar en el/la gat@.. la miraba a la distancia a por si aún estaba o si se movía pero no lograba verla por lo que finalmente me decidí a ir a intentar ayudarla.

Al llegar ya me fui directamente donde ella intentando estimularla para ver por qué no podía pararse, intentar ver cuál era el daño que tenía sin tener que tocarla, ya que no sabía si reaccionaría de manera agresiva o si podría ocasionarle mayor daño. Al instante la gatita empezó a mover su cabeza y a maullar suavemente, sin muestras de agresividad donde me veía acercarme.. todo lo contrario, empezó a ronronear. Era más evidente que no se trataba de un atropello.. lo que confirmé al ver pelo suelto y algunos rasguñones e incluso perforaciones en su lomo… su condición era resultado del feroz ataque de un perro. De hecho podía mover con dificultad sus patas menos la mano derecha que la tenía completamente inmóvil. Además que no podía pararse.

Llamé nuevamente a Arcely y le conté los detalles.. y a pesar que tenía unos compromisos pendientes me dijo que se la llevara de inmediato para ver qué se podía hacer. Cabe mencionar que con Arcely tenemos ya una relación de apoyo con casos como estos, donde ella sabe que yo no iré a “botar” un animal herido a su consulta pensando que con eso hice la pega y ahora es su responsabilidad. Ella sabe que lo que busco es una atención delicada, llena de amor por el animalito, que no tenga costos excesivos y que evalúe de manera profesional su condición, siempre buscando entregarle una mejor condición de vida.. ya sea en el caso que pueda recuperarse o su condición sea incompatible con la vida. Todo esto gracias al apoyo de muchos amigos que tienen la confianza de ayudar de manera financiera en casos como estos. Bueno, finalmente la tomé y la llevé en la camioneta de mi papá ya que mi auto estaba en el taller por un “toponcito” que me dio un camión tolva.

Ya en los primeros minutos Arcely mostraba preocupación al ver que no podía pararse, lo que podría dar señal de un daño mayor en la columna. Palpando se dio cuenta que tenía una grave fractura en la mano derecha. Le pinchaba las extremidades y la cola para ver si tenía sensibilidad al dolor profundo y respondía muy poco, casi nada… mal diagnóstico. Como tenía un compromiso la dejó en una caja de transporte bajo una ampolleta de calor… al menos ya no estaba tirado en la calle donde incluso podía haber sido atropellado por el auto que estaba estacionado justo al lado. Su condición médica no había cambiado, pero ya se le estaba entregando cariño, calor y pronto se tomarían las medidas necesarias para conocer su condición real.

dfuentealba_9717dfuentealba_9718dfuentealba_9719

Yo volví a la esquina a conversar con quien estuviera en el negocio, ya que mi mamá y un amigo del sector -mi buen amigo Marco- me comentaron que siempre lo veían en el negocio, donde le daban comida tanto los dueños como algunos de los clientes. Es decir, no era de la casa pero si se le alimentaba. Esto me lo confirmó un joven que atendía en ese momento el negocio, quien tenía mayores antecedentes de lo que había ocurrido. El caballero del negocio le contó que el gato (ya sabíamos que era un macho) lo había mordido un perro alrededor del mediodía (ojo! yo lo encontré a las 16h00 aprox.)… fue tan violento que tuvieron que sacarle el perro de encima. No quise preguntar mayores detalles de cómo fue que llegó a la cuneta y por qué no se le había prestado ayuda/atención llevándolo a un veterinario (en los alrededores hay por lo menos 3 consultas). Le dejé mi número de teléfono, le dije lo que había hecho y le pedí si fuera posible comunicarme con el caballero para conocer mayores antecedentes.. entre otros conocer el paradero del perro, si era de un vecino o si era un callejero del sector.

Un rato más tarde me llamó el caballero del negocio y me comentó con mayor detalle lo sucedido. No se conocía el paradero del perro, no era del sector, nunca lo habían visto ni lo volvieron a ver. Minutos después me llamó Arcely para comentarme que al día siguiente lo llevaría para hacerle rayos y que por lo pronto seguía con el tratamiento de antinflamatorios, calor y que le había dado algo de alimento/agua. Al día siguiente Arcely me comenta que no pasó muy buena noche… a pesar que el día anterior le había recibido alimento, agua y sus medicamentos, en al mañana no le recibió nada. En unos minutos lo llevaría a rayos.

Resultados de los Rx… doble fractura en la mano derecha. El perro se la había destrozado y la recuperación era muy difícil pero se podría intentar pensando en una cirugía reconstructiva que no aseguraba para nada que pudiera volver a tener la mano funcional. Pero lo peor vino de la radiografía de la columna. El daño fue muy grave.. tenía una fractura que en esta placa que les muestro más abajo no se ve tan claramente, a pesar que se aprecia parte de la fractura. En otra placa que no recibimos porque no salió bien por el movimiento del negro (no se cobró), pero era lo suficientemente clara a ojos de las expertas para notar un grave desplazamiento de la columna… era realmente como un tren descarrilado, si me pudieran entender.. guardando las proporciones claro. Ambas lesiones eran incompatibles con la vida, tomando en cuenta que se le hiciera o no la cirugía en la pata.. no podría levantarse de manera de dar el tiempo necesario para recuperar la fractura de la columna (si fuera recuperable). Sin que esto fuera una atenuante para Arcely, ya que a pesar del amor que tiene por los animales, siempre evalúa las situaciones sólo desde el punto vista médico dejando los costos y la existencia o no de un dueño de la mascota, personalmente pensaba que si podría ser un agravante en caso las lesiones no hubiesen sido tan graves… altos costos, mucho tiempo de recuperación, edad del gato, inexistencia de un dueño que se hiciera responsable en su recuperación.

NEGRITO Rx2NEGRITO Rx1

La decisión entre ambos, luego de una dura conversación técnico/sentimental, fue la de dormir al Negrito ya que tenía un daño muy grave, cuya recuperación -de ser viable una operación- no sería posible debido a lo complicada de la combinatoria del daño que generó el perro en el cuerpo del Negro. Esa misma tarde, después del Duoc me fui directo a buscarlo para poder enterrarlo y permitirle descansar luego de tanto sufrimiento. Lo dejamos cerca del negocio a un costado del estero con la ayuda de un trabajador del mismo negocio. Llovía mucho y había bastante agua, pero hicimos lo posible para encontrar un buen lugar donde no sea molestado.

Es en ese preciso momento donde se vienen las preguntas…

  • Hice lo correcto?
  • Hice finalmente algo que valió la pena?
  • Ayudamos realmente al negro?

La respuesta a estas interrogantes es finalmente siempre la misma, aunque hayan detalles, tonteras que te hagan dudar al momento de ayudar a un pequeño animal que esta herido. Siempre valdrá la pena, aunque el negro no pudo vivir, puedo asegurarles que sus últimas 24 horas fueron muchísimo mejores que haber seguido tirado en la calle expuesto a un atropello, a que se acercara otro perro, expuesto a la lluvia, a las bajas temperaturas de la noche, etc. Porque si bien el daño que tenía era grave, el negro no habría muerto en los siguientes minutos, o en las siguientes horas. De hecho el martes, cuando supimos el diagnóstico, en Concepción llovía mucho y estoy seguro que de haberlo ignorado.. sin nadie lo hubiera ayudado, el martes habría estado aún con vida sufriendo el frío y la lluvia. Esa misma tarde conversábamos con Arcely… hay muchas formas de educar a un hijo, pero las acciones -pienso- son la manera más efectiva. Benjamín más tarde me dijo:

papá… yo sé lo que te dijo el gatito cuando gritó… te dijo AYÚDAME!

AYUDA

Es a ustedes que me conocen y están al igual que yo convencidos que esta es la forma correcta de actuar frente a un animal herido y desatendido, es que quiero pedirles su colaboración para cubrir los costos que generó la atención del negro. El total suma $35.000 de los cuales ya he recibido un aporte, además de lo que he aportado yo mismo. Les agradecería, en este comienzo de mes, pueda ayudar a cubrir el costo lo antes posible. Su respuesta al llamado será clave al presentarse una situación similar en el futuro… no en la decisión de actuar o no, sino en las dudas que les comento. MUCHAS GRACIAS!

– Carolina Vásquez –> $5.000
– Daniel Fuentealba –> $5.000
– N.F. –> $5.000
– Fabiola Mendez –> $5.000
– Gonzalo Muñoz –> $5.000
TU…

boleta veterinario NEGRITO