Le escuché esta frase una vez a Chase Jarvis, un fotógrafo gringo establecido en Seattle… y en realidad me representa mucho. Siempre estoy tratando de compartir este gusto por la fotografía intentando cautivar a más personas con las cámaras, el blog, las fotos, las polaroid, etc. Hace un tiempo envié una postulación a Balmaceda Arte Joven de Concepción para hacer un taller de fotografía… no fue aceptada pero tiempo después me llamaron para tomar unas horas complementarias de un taller llamado “explorando la ciudad a través de la imagen”. Hoy miércoles es mi último encuentro con este grupo que ha sido uno de los que más me han motivado en esto de “hacer clases”… que yo mas bien llamo “to share the love”.

El miércoles pasado, como una actividad en terreno dentro de este complementario, nos fuimos a la Plaza Cruz. Siempre interesante, la plaza estaba llena de vida con colegiales en clases de educación física, abuelitos, juego de pelota, venta de artesanía, etc. Ya les había prometido a los alumnos sortear un par de fotos instantáneas hechas con la Polaroid 103. No es la primera vez que la hago… ya había regalado algunas a los alumnos del Taller de Fotografía del DuocUC en una salida a la UdeC. El resultado siempre es el mismo… admiración por la magia de las polaroid y la fotografía instantánea. Es justo dar los créditos a Fuji que aún fabrica las cargas FP-100 utilizadas acá.

La idea era sortear un par de fotos solamente… pero finalmente todos se terminaron llevando una instantánea. Ahora que lo pienso, de todas las polaroid que he sacado -decenas- muchas no han quedado en mis manos… gran parte de ellas han sido regaladas. Mejor así, me da gusto compartir el amor por la foto.

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