Desde hace un tiempo que ando trayendo en mi billetera una pequeña foto que me confiara el papá de mi buen amigo Marco, para que intentara recuperarla ya que estaba muy deteriorada… además que la copia que tenían era muy pequeña. Yo la verdad no me especializo para nada en restauración, pero con el tiempo dedicado a la foto en general, algunas técnicas básicas que vas aprendiendo pueden ser utilizadas para restaurar una fotografía. Seguramente lo que yo hago en 2 horas alguien lo podría hacer en media hora obteniendo el mismo resultado. Así también debe hacer alguien que se toma 4 horas y logra resultados que incluso podrían superar el original en estado nuevo.

En este caso efectivamente me demoré entre 2 y 3 horas en lograr los resultados que ustedes ven en la animación. De hecho, si se dan cuenta, la foto original esta chueca… lo que hace que el área utilizable sea menor si se quiere obtener un resultado de mejor calidad… eso ya desde el punto de vista fotográfico, sin pensar en la restauración. Los pies ya estaban cortados en la foto original, por lo que no veo necesario reconstruir esa parte… sino más bien recortar y corregir el ángulo de acuerdo a las líneas de la casa. El detalle de la foto no es tan grande tampoco… al hacer un acercamiento de los rostros sólo se distinguen sombras por lo que evité entrar en mayores ajustes ahí ya que en ese caso se necesitaría la mano de alguien mucho más experimentado. Sin embargo con todas las limitantes, luego de escanear la pequeña fotografía en mi Epson Perfection 4490 Photo, ahora es posible ampliar la fotografía incluso a un tamaño de 50×80 cm tranquilamente. Ojalá no haya ningún restaurador leyendo esto jaja… si es el caso, admiro profundamente el trabajo que hacen.