Es inevitable que el entusiasmo por una actividad del papá se traspase con facilidad a tu hijo. Benjamín desde pequeño ha estado rodeado de cámaras y aunque primero lo único que quería era tomarlas para echárselas a la boca, con el tiempo las ha ido conociendo mejor y ya tiene cierto manejo con ellas… y lo que me sorprende más aún, la facilidad que tiene para dirigir a quien va a fotografiar, dando instrucciones de dónde pararse y pidiendo que hagan algo específico. Ustedes ya conocieron su cámara Lego, también disparó mi antigua Nikon D2H, la Holga como ven en la portada… y ahora último la recientemente adquirida Nikon F. La oportunidad fue el viaje a Rancagua el fin de semana del workshop de Kyle Hepp, en que aprovechamos de ir a dar una vuelta a Coya en donde hizo unas fotos a la mamá y… a un taxi :) veremos dónde lleva todo esto. Simplemente espero siempre colaborar para que mantenga su espíritu libre, abierto de mente, conozca muchas cosas y decida de manera responsable y autónoma lo que quiere ser en la vida… a estimular su creatividad!