Los matrimonios de día son inspiración aparte. El matrimonio de Alejandra y Roberto no fue la excepción… sobre todo si agregarmos una pizca de espontaneidad, relajo, juego, piscina, naturaleza, la receta auguraba una tarde entretenida llena de buenos momentos para fotografiar. Los rincones de la casa y las fotografías aportaban sensibilidad a la jornada refrescando recuerdos de quienes deberían haber estado celebrando la felicidad de Alejandra y Roberto. Cuando acompañé a la Ale a la pieza de su mamá y miró su reflejo en el antiguo espejo de la familia, simplemente uno de los momentos mágicos del día… una imagen como sacada de una película, increíble.

Iglesia | El Sagrario Concepción
Centro de Eventos | Shukalumapu

Siempre que voy a la Parroquia El Sagrario me imagino que esos paneles de madera que recubren el cielo son barras de chocolate :P no les pasa a ustedes?

Había un fotógrafo amateur pero serio dentro de la familia con quien compartí los espacios de la iglesia para registrar el matrimonio. Por suerte no nos interrumpimos, todo lo contrario, como en esta fotografía hasta usé su brazo como un original cuadro para Alejandra.

No sé ustedes pero recibir un abrazo como este de parte del cuñado saliendo del matrimonio habla por si solo… de hecho es curioso ya que normalmente se ven esos abrazos apretados, acompañado de fuertes golpes en la espalda sin que falte el tradicional “cuida a mi hermana w…” jejeje

Sin piedad, los amigos de Roberto lo tiraron al agua… por suerte la Ale me avisó y me di el tiempo hasta de registrar el momento en varios cuadros de manera de hacer una pequeña animación. Notable la foto con Roberto en el agua y sólo sus piernas fuera de ella jaja como para contra portada del photobook

No sé si se fijan pero en la siguiente foto en donde se ve a Roberto saliendo del agua, se observan también algunas gotas fuera de foco al medio de la piscina… era el splash de Alejandra cayendo al agua. Estaba tan concentrado con perder detalle con Roberto (usando un 85mm) que me perdí eso :( la verdad nunca se me pasó por la cabeza que tirarían a la Ale también, sobre todo porque tenía ya un par de meses de embarazo. No hubo problema alguno así que tranquilos jeje

Mucha buena onda como pueden ver, todo pasando en Shukalumapu con gente buena, haciendo una foto para el cierre… y por qué no con un poquito de desorden

Los niños si que saben ah! :)