Segundo intento para llegar a los Geysers del Tatio. Nuevamente saliendo temprano, esta vez con la ruta correcta en frente y un buen frío como el 6º integrante del equipo. La hora de salida no estaba determinada solamente por la hora del amanecer, sino que nos adelantamos un poco para ir adelante de la oferta turística de la zona que la verdad no tienen muy buena fama con los turistas que no toman sus tours. De hecho en estos mismos días unos extranjeros perdidos, que finalmente fueron encontrados, se perdieron debido a la mala señalización de la ruta. El secreto a voces es que son los mismos operadores que se encargarían de alterarlas para forzar a los turistas a tomar sus tours. En fin… verdad, mentira… nos fuimos antes para evitar contacto en la ruta y llegar tranquilos arriba. Si, arriba… 4320 m.s.n.m. es la altitud del campo de geysers del Tatio. Fuimos los primeros en firmar la lista de acceso del Parque… tomamos posición casi al fondo del camino que rodea el campo y esperamos. Ya se escuchaba la fuga de gases que se abrían paso en la oscuridad. Con el tiempo empezó a llegar la claridad así como los turistas. Los geysers se intensificaron… todo era azul hasta que el sol comenzó a cubrir la superficie y aparecieron los colores. Increíble espectáculo natural preparado para ser admirado por una interminable peregrinación de turistas que vienen día a día.

Era la última actividad de la travesía. Terminamos almorzando en el centro de San Pedro de Atacama, conversando y evaluando el viaje. Eso si, todos “retomando” la conexión con el mundo luego de haber tomado una cuasi pausa. Avión a Calama – Santiago y luego a descansar un poco en el departamento de Jorge, sin antes asaltar el refrigerador jaja. Tremendo viaje, tremendo equipo, grandes proyectos… seguimos avanzando.