El domingo pasado nos fuimos a Llico con Marco, Caro, paximamacita y Benjita. La idea era llegar a almorzar al restaurant que esta en el alto de Llico (que no recuerdo el nombre > lo actualizaré) y luego pasar a dar una vuelta al pueblo de Llico para contemplar el mar un rato, aire marino… y pasar a saludar a los amigos que hicimos en las semanas posteriores al terremoto/tsunami. Empezamos con el resto… en la mesa se vió merluza, congrio, empanaditas, carne incluso, pero ahí nomas en general, podría haber sido mucho mejor. Benjita jugando con el amigo Marco. Queda clara la hiperlaxitud de Benja no? o.O asi que amigo Marco, queda prohibido tomarlo de las piernas!

Media escurridiza para las fotos la Caro igual se tomó el tiempo de mirar a la cámara con sus verdes que capturaron toda la luz del ventanal que tiene una tremenda panorámica marina con la isla Santa María de protagonista.

Mientras Benjita ya tenía medio tostado al amigo Marco xD

Luego de casi terminar nuestros platos y esperar la bolsita correspondiente con el almuerzo de los próximos días, nos fuimos a la playa de Llico para relajarnos un poco caminando por la arena. Benja no ha tenido muchos encuentros con el mar por lo que siempre le inquieta un poco. De hecho hasta talla salió cuando al ver el oleaje le dijo a paximama: “mamá? quién esta ahí? quién esta empujando el agua?” jeje. La foto pokemona infaltable :)

Paximama con Benjita y sus “Jack” puro style, pura genética :)

Mira si le falta el puro uniforme de la marina y sería un perfecto vigilante de las costas chilenas… claro que habría que cambiar su Holga por unos binoculares por lo menos :) jeje muy orgulloso se paseaba con la Holga al cuello. No creo que pase mucho tiempo para que se la cargue y haga sus primeras análogas de 6×6.

En el mar se veían un par de embarcaciones, pero sólo una con movimiento y cerca de la costa ya volviendo seguramente de una jornada de trabajo mar adentro. Por lo que se escuchaba de la conversación de quienes llegaban y quienes los recibían parecía que no había mucho que sacar. Aún siendo menor la cantidad de embarcaciones que salen no es mucho lo que sale dicen. Aún así no se detienen y siguen saliendo a buscar el fruto marino que les llevará a surgir nuevamente luego de tanto sufrimiento.

El Benja siempre muy atento a las enseñanzas de la mamá mientras recolectaban caracoles y otros regalos que el mar había dejado en la playa. Seguía con su cámara y su típica posición con manos atrás que es una costumbre que se la adjudicamos a los bisabuelos. Disfrutamos bastante del paseo y seguramente se repetirá con otro destino en las cercanías del Golfo de Arauco para seguir conociendo la región.

Ya les había comentado de las buenas noticias de la Sra. Leonor. Bueno, quisimos pasar a saludar para ver cómo va la recuperación de su panadería. Nos recibieron cariñosamente, nos invitaron a conocer la panadería, los avances y maquinaria que han podido adquirir gracias a su propio esfuerzo como por la adjudicación de proyectos concursables. Accedieron sin problemas a posar para una fotografía sin antes compartir algunos productos de su pastelería. Totalmente recomendado a todos los visitantes… pueden encontrar la panadería por la calle principal camino al cerra pasando el colegio a la derecha.

Finalmente, ya de regreso, el humedal de Tubul Raqui nos despide con una puesta de sol increíble. Me bajé para hacer un par de fotos pero no por mucho rato ya que estaba empezando a hacer bastante frío. Pero no me habría perdonado registrar esta postal del Golfo de Arauco para justamente terminar como corresponde el registro de esta salida. Espero que les haya gustado y quedan todos invitados a visitarlos!