Retomar esta fotografía de mi esposa Paz cuando esperábamos nuestro hijo Benjamín -que actualmente tiene 2 años y 10 meses- me ha hecho pensar en la evolución como fotógrafo, y es que a pesar de ser una fotografía que hice el 2007 pocos meses después de haber comprado mi primera DSLR, el hecho de re-abrir el archivo DNG (Digital Negative : Negativo Digital) y revelarlo nuevamente puedo comparar con las versiones que exporté en ese entonces. Ahora con nuevos conocimientos en fotografía básica, composición, iluminación, con un ojo más estudiado, nuevos conocimientos en programas de revelado y post-producción… tengo un espectro más extenso y me es posible ver la misma fotografía desde un prisma completamente distinto. Interesante ejercicio para descubrir tu evolución.