Para los que no lo han visto, antes de leer este artículo les recomiendo revisar el artículo anterior TERREMOTO :: DIA 0 que corresponde a los primeros instantes luego del terremoto
El día 1 -sábado 27 de febrero de 2010- ya con luz día podíamos confirmar que gracias a Dios el sector en donde vivimos -poblaciones Los Lirios, Las Garzas, Los Fresnos- no presentaba gran destrucción como lo que vería más tarde. Lo que si ya se empezaba a ver gente alrededor de los grifos que habían sido abiertos por los mismos vecinos en busca de agua que se había cortado al igual que el suministro e electricidad al momento del terremoto.

Eran filas interminables que avanzaban muy lento y que lamentablemente tenía una pérdida considerable de agua debido que el grifo no se podía controlar. Fue aqui mismo que se empezaron a ver los inconfundibles contenedores de basura que la Municipalidad de Concepción había regalado a cada domicilio un par de meses atrás. La entrega de agua era lenta, con pérdidas, poco equitativa e insuficiente… pero cualquier contenedor servía para recolectar un poco del vital elemento.

Eran las primeras horas luego de una catástrofe que había producido una gran destrucción en nuestro país y que la gente que ven en estas fotografías, como yo mismo, no teníamos ni idea aún debido a la falta de comunicación. Todos los servicios de comunicación se cayeron, aunque algunas llamadas pasaban tanto por red fija como celular, no había comunicación fluida como para comunicarse con zonas externas a la zona de catástrofe. Luego de unos días sabríamos a ciencia cierta lo que había pasado en ciudades costeras vecinas, en donde el terremoto había sido sólo la antesala de una total destrucción provocada por el posterior maremoto.

? El sitio eriazo del que les hablaba en el artículo anterior ya se había desocupado de vehículos, pero lentamente comenzaba a ocuparse por carpas de familias que temerosas de las réplicas optaron por dormir a la intemperie. Más tarde podría comprobar que esta práctica no era localizada, sino generalizada cubriendo no tan solo sitios desocupados, sino canchas de barrio, plazas y cualquier sitio despejado alejado de construcciones y líneas de alta tensión.

? Mientras estábamos en la “fila del agua” -de donde finalmente fue imposible conseguir agua debido a que el flujo disminuyó hasta extinguirse- vimos pasar este vehículo Toyota Tercel completamente destruido y tirado por una camioneta. Al ver el rostro de la gente, era claro que para muchos era una clara señal de la real magnitud de lo que había pasado, ya no se hablaba de un simple sismo, ya se escuchaba con fuerza la palabra terremoto.

? En horas de la tarde no me resistí y tomé mi bicicleta y fui a dar una vuelta por el sector de Collao para ver con mis propios ojos la visión post terremoto. No había avanzado mucho cuando empecé a notar que las pequeñas fisuras que vi en mi barrio se transformaban en grietas y las grietas en importantes levantamientos de material que denotaban la fuerza del movimiento.

? Así lucían los talleres de la estación de servicios Petrobras de Collao a un costado de la Universidad del Bío Bío. La estructura principal que protege las máquinas surtidoras había resistido, así como el local de venta de productos, pero fue el taller que contaba con una construcción mucho más débil y antigua la que no pudo mantenerse en pie. En la fotografía los bomberos tratando de… no sé realmente lo que estarían haciendo. Quizas simplemente tratando de remover escombros en busca de alguna maquinaria o herramienta que pudiera recuperarse.
El suministro de combustible sería interrumpido por varios días debido a la falta de energía eléctrica para utilizar las máquinas surtidoras. Posteriormente la mayoría de las estaciones de servicio serían víctimas de saqueo. Muchas eran las formas que utilizaban los saqueadores para extraer el combustible de los estanques pasando del uso de mangueras y succión, como largas varas de madera con un recipiendo improvisado que estaba fijado en un extremo.

? Ya frente a la Universidad del Bío-Bío se veían mayores daños en la vía, además de la caída de semáforos y fallas importantes en la estructura de viviendas aledañas.

? Avanzando en dirección al Valle Nonguén por collao, la imagen se iba deteriorando cada vez más. La destrucción era más evidente sobre todo en antiguas construcciones que no pudieron resistir el gran movimiento presentando desprendimiento de cornizas en algunas, como colapso completo de techumbres y fachadas.

? Seguí avanzando y llegué hasta la Parroquia Natividad de María que gracias a Dios no presentaba una gran falla estructural. De todas formas una grieta no menor cruzaba completamente el patio de estacionamiento y terminaba en una la construcción adyascente al templo en donde se veía una fisura que subía hasta la ventana. Seguramente una falla que tendrá que estudiarse para ver su importancia y confirmar si reviste un peligro para quienes habitan ahí.

? De vuelta por collao hacia la Plaza Acevedo me encontré con este vehículo que estaba en medio de la vía con muestras de un violento impacto. Por las huellas se ve que se salió de la vía subiendo la solera, golpeó un árbol y volvió a la pista en quedando en sentido contrario. Al parecer este choque habría sido provocado por el terremoto o poco después ya que fue visto en el lugar pocos instantes después del sismo.

? Previa autorización del efectivo de guardia hice esta fotografía del frontis del acceso principal del antiguo Regimiento N° 7 Guías -en donde hice mi servicio militar- actual Regimiento Chacabuco, que presentaba gran parte de su muro de protección en el suelo, en un buen tramo a lo largo del perímetro del recinto.

? A un costado de la Botillería El Reino frente a la Plaza Acevedo un muro colapsó completamente cayendo sobre un autobus que estaba estacionado en el lugar.

? Coincidentemente -quizas- una inscripción en el autobus una inscripción que cita al Reino de Dios queda descubierta pero rodeada de escombros provenientes de la colapsada estructura de la botillería.

? No me atreví a seguir debido a que las réplicas eran bastante contínuas en ese momento y no había mayor información más de lo que se escuchaba en la Radio Bío-Bío, sobre todo no quería dejar a mi hijo mucho tiempo solo. Pero les puedo decir que un panorama que se repetía cada 3 cuadras aproximadamente eran filas interminables y lentas esperando por agua. Aca una fila que esperaba un camión aljibes en calle Los Lirios.
Paralelamente verdaderas hordas saqueaban todo lo que fuera posible a lo largo y ancho de la provincia de Concepción incluyendo las comunas de Talcahuano, San Pedro de la Paz, Chiguayante, Concepción, etc. Luego sabríamos que fue un fenómeno que se repitió curiosamente en toda la zona afectada por el terremoto. Al principio los saqueos eran vistos como una manera no justificada de abastecerse de víveres, pero conforme pasaban las horas se daba cuenta de la real envergadura de la situación reportándose robos de grandes tiendas y sus bodegas con artículos que nada tenían que ver con la primera necesidad, incluyendo los famosos plasmas, lavadoras, refrigeradores, etc. incluso máquinas surtidoras de bebidas… la actividad se había transformado en un hecho delictual del punto que se le mirara.

Cabe mencionar que en todo momento no hubo ni agua, ni luz, ni comunicaciones… estábamos completamente aislados y sólo nos podíamos comunicar entre vecinos gracias a radios a pila que sintonizaban la única estación al aire… la Bío-Bío. Mucho se ha hablado sobre el importante rol que jugó “la radio” durante las horas posteriores al terremoto, la mayoría no duda en agradecer los esfuerzos de los técnicos, locutores y periodistas que se mantuvieron en sus puestos gracias a su vocación de informar. Así también hay algunos que hablan de una radio sensacionalista que dejó salir al aire a muchos exaltados que debido a las circunstancias -totalmente respetable- más que tranquilizaban generaban un pánico colectivo sobre todo con el tema de las “turbas”. Seguramente en muchos sectores ocurrió… y pese a este pánico que movilizó vecinos a organizarse para defender sus sectores pienso que la parte positiva sobrepasa con creces el efecto que algunos alegan como negativo.
Por mi parte agradezco públicamente a la gente de La Radio por su vocación de servicio y fortaleza para mantenerse en sus puestos pese a que una situación como esta los afectó tanto ellos como a sus auditores.

5 comments
marco says:
Mar 16, 2010
exelente ..faltaron mas fotos si ahh pero bien narrado…
Daniel Fuentealba says:
Apr 6, 2010
son varias las fotos pero los días han pasado muy rápido… saludos Marco!
DANIEL FUENTEALBA blog » Blog Archive » Terremoto :: Día 3 – parte I - says:
Mar 19, 2010
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Miky Winoso says:
Sep 21, 2010
Excelente material… yo no soy escritor de profesion, pero me apasione con recopilar todo el material que pueda del terremoto, en especial de concepcion y talcahuano, que es donde vivimos con mi familia (extendida), excelente material… estoy juntando relatos hisorias articulos de prensa… videos, fotos… mas que del terremoto mismo del caos social que hubo
Daniel Fuentealba says:
Sep 21, 2010
Es una de las aristas positivas… que vivimos la era de la información donde ya no son los reporteros que se encargan de hacer eso, sino todos quienes lo vivimos con nuestras cámaras, celulares, blogs, etc. Suerte con la tarea que te diste!