Mucho -sino demasiado- se ha rumoreado luego del terremoto del pasado 27 de febrero. Ya nos creemos expertos y hasta damos predicciones luego de sentir una réplica con distancia del epicentro e incluso profundidad estimada. Pero por ahí no va el problema, el tema se pone complicado cuando estos comentarios afectan la -frágil en estos días- tranquilidad del “vecino”. Que se viene la gran réplica, que fue provocado, que hay acuartelamiento, bla bla bla… rumores que no pueden tener otro origen que el desconocimiento, para no decir ignorancia que suena más feo. Un psicólogo o quizás mejor un sociólogo podría ayudar a entender ciertas conductas que de seguro mucho tienen que ver con un estado de estres latente con el que debemos convivir luego de un ‘evento’ de la magnitud que tuvimos.

Siempre me ha gustado la información, la busco, la rebusco… debe ser por la formación científica que ha exacerbado aún más este instinto en estos días. Pero esta misma ‘patología’ me ha enseñado que no todas las fuentes de información son confiables. Como los periodistas predican, siempre es necesario ir a la fuente para obtener una información pura. Pues bien, para conocer mejor los fundamentos teóricos de la sismología y comentarnos el caso de Chile, específicamente lo ocurrido el 27 de febrero de 2010 es que contacté al amigo Miroslav Rodriguez, Geólogo de la Universidad de Concepción, quien me aclaró algunos conceptos y aceptó compartirlos con ustedes para difundir una información con base y respaldada en años de experiencia y estudios sobre el tema. Asi que -agradeciendo inmensamente su disponibilidad y buena onda- ‘cedo la palabra’ al Sr. MIROSLAV RODRIGUEZ.

Sin duda que el pasado 27 de febrero no pasará al olvido fácilmente y es de esperar que permanezca en la memoria de todo un país que sintió como la naturaleza se hacía presente con toda su fuerza. De seguro muchas preguntas son las que rondan en las conversaciones de amigos o familiares y de seguro muchas especulaciones y vivencias particulares salen a relucir a poco mas de 25 días de haber ocurrido el terremoto de magnitud 8,8 en la zona centro sur del nuestro país. A través de los medios de comunicación la población, no especializada, comenzó a internalizar los conceptos de tectónica de placas, epicentro, tsumani, Richter, Mercalli, falla, bloques tectónicos, etc. Es probable, que si bien existe información en los medios, persistan dudas acerca de lo que ocurrió en el pasado terremoto del 27 de febrero. ¿Porqué se generan ruidos antes del movimiento?, porqué el tsunami (o mejor dicho maremoto) afectó en forma diferente a distintas localidades costeras?, ¿Porqué el terreno se mueve en forma vertical, horizontal y sinuosa?, ¿Porqué se producen las réplicas?, es efectivo que la generación de más réplicas significa que se libera energía y evita un sismo de mayor magnitud?, ¿Existe la posibilidad de predecir un terremoto?, ¿Es probable que suceda otro terremoto, en el corto plazo, de igual o mayor magnitud en la zona centro sur de nuestro país?. Trataré de explicar desde un punto de vista científico estas y otras preguntas, sin antes aclarar que la geología es una ciencia y como tal no es exacta ni absoluta, se basa en una serie de conocimientos basados en la observación, razonamiento y pruebas metodológicamente realizadas.

Que es un sismo o terremoto?

Vibración de la tierra producida por una rápida liberación de energía. Lo más frecuente es que los terremotos se produzcan por la interacción de placas tectónicas. En el caso de margen chileno y específicamente en el terremoto del 27 de febrero, las placas tectónicas involucradas corresponden a la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana.

Escala Mercalli v/s Escala Richter

La Escala de Mercalli mide la intensidad de un terremoto o lo que es lo mismo los daños físicos producidos en una localidad determinada. Como tal es una escala subjetiva y no puede ser replicada o comparada. La escala se expresa en números romanos y varía del grado I al grado XII. Siendo el grado I no percibido por la mayoría de la población (salvo bajo circunstancias particularmente favorables) y el grado XII de destrucción total.

La Escala Richter mide la cantidad de energía liberada por un sismo y está pensada para obtener la magnitud de un sismo a partir de los sismogramas (instrumentos que registran las ondas sísmicas). La magnitud Richter se determina midiendo la amplitud de la mayor onda registrada en el sismograma. Esta escala es logarítmica o lo que es lo mismo un aumento de 10 veces en la amplitud de onda corresponde a un incremento de 1 en la escala de magnitud. Es decir, la amplitud de la mayor onda producida por un terremoto magnitud 6 es 10 veces mayor que la amplitud de onda producida por un terremoto de magnitud 5. Pero lo más importante es que cada unidad de magnitud Richter corresponde más o menos a un aumento de la energía de 32 veces. Si lo ponemos en número un terremoto 8,8 libera

32 veces más energía que un terremoto de magnitud 7,8 y casi 1000 veces más energía que uno de magnitud 6,8. Visto de otra manera un terremoto de magnitud 8,8 equivale a muchos terremotos de magnitud 6,8. En consecuencia la creencia popular de que en la medida de que sucedan varios sismos “chicos” se libera energía y por consiguiente se evita que ocurra un sismo “grande” es completamente FALSO!!!!!. Para liberar la energía equivalente a un sismo de 8,8 se necesitarían centenas de sismos grado 6,8.

Foco v/s Epicentro de un terremoto

El Foco o Hipocentro es la zona, en el interior de la tierra, donde se produce la ruptura o desplazamiento inicial. El epicentro, en tanto, corresponde a la localización superficial que está directamente encima del foco.

Zona de ruptura

Una zona de ruptura corresponde a una porción de la corteza que se ha sido fracturada producto de un sismo o terremoto. En el caso del terremoto del 27 de febrero esta zona de ruptura abarca desde el norte de Valparaíso hasta el norte de la Isla Mocha, completando aproximadamente 625 km. Esta zona de ruptura corresponde al sector donde la Placa Sudamericana se desplazó sobre la Placa de Nazca, que de acuerdo a registros, corresponde a 3,04 metros hacia el oeste. Si se plotean en una mapa todos los sismos ocurridos desde el 27 de febrero a la fecha veremos que estos se ubican más o menos en la zona de ruptura.

Sismos Precursores v/s Réplicas

Las réplicas corresponden a pequeños “ajustes” que siguen al terremoto principal y que se manifiestan, normalmente con menores magnitudes. En otras palabras y como ya sabemos la Placa Sudamericana se desplazó hacia el oeste (sobre la Placa de Nazca) a lo largo de una zona costera de 625 km debido al terremoto de magnitud 8,8. Claramente esta placa no se acomodará o se estabilizará con el primer “remezón”, por el contrario seguirá deslizándose y chocando con zona rugosas que obstaculizan su avance. Cada uno de estos avances y “choques” con zonas rugosas se manifiestan como réplicas que se mantendrán por lo menos durante un par de meses con epicentros en la zona de ruptura.
Los sismos precursores, como su nombre lo indica, son sismos de magnitud considerable, que preceden al terremoto principal. El mejor ejemplo de ello es lo ocurrido en el terremoto de Valdivia en 1960. Se sabe que días antes del terremoto principal (de magnitud 9,5) ocurrió un terremoto de magnitud 7,5. Desde el punto de vista de la energía liberada el terremoto de magnitud 7,5 liberó, aproximadamente 100 veces menos energía que el terremoto de 9,5. El primer terremoto se considera un terremoto precursor. Paradojalmente se sabe de la existencia de un precursor cuando ya ha ocurrido el terremoto mayor.
Desde este punto de vista y ante la pregunta de si podrá producirse un terremoto de mayor magnitud al ocurrido el 27 de febrero (en la misma zona), la respuesta sería que es altamente improbable que el sismo de magnitud 8,8 sea el precursor de uno mayor. No obstante es algo que no se puede asegurar con toda exactitud.

Ondas Sísmicas

Los registros obtenidos por los sismógrafos, denominados sismogramas registran el comportamiento de las ondas sísmicas. En términos generales las ondas sísmicas corresponde a energía elástica que irradia en todas direcciones desde el foco. Podemos comparar la propagación de las ondas sísmicas con la acción de lanzar una piedra a un estanque de agua. Desde el punto de contacto de la piedra con el agua (foco) se generaran ondas que viajarán en todas las direcciones.
Existen dos grupos de ondas sísmicas.

  1. Ondas Superficiales
  2. Ondas de cuerpo

Las ondas de cuerpo, que viajan a través del interior de la Tierra y se dividen en ondas primarias o P y ondas secundarias o S. Las ondas P son ondas de compresión y extensión. En otras palabras son ondas que comprimen y expanden las rocas en la dirección de la onda. El movimiento y deformación de las rocas puede compararse con la acción de estirar y comprimir un resorte. Las partículas se moverán hacia adelante y hacia atrás en una dirección paralela al movimiento. A este tipo de ondas se asocia el ruido característico que precede al movimiento y al golpe violento o de “samarreo” que muchas veces se perciben y que fue muy característico del terremoto del 27 de febrero. Este tipo de ondas se propagan en todos los medios (sólido, líquido y gas) y viajan a una velocidad mayor que las ondas S, de manera tal que son las primeras que registra el sismógrafo.
Por su parte las ondas S son ondulantes y generan un movimiento vertical de las partículas en una dirección perpendicular al movimiento. Este movimiento es comparable con la acción de sacudir una cuerda atada a un poste. Este tipo de ondas sólo se transmiten a través de medios sólidos.
Las ondas superficiales, como su nombre lo indica están confinadas a una región estrecha cercana a la superficie y no se propagan por el interior de la Tierra. En consecuencia conservan su máxima amplitud por mayor tiempo y son las que perciben con mayor intensidad las personas. Se dividen en ondas Love o L y ondas Rayleigh. Las primeras registran un movimiento oscilante tipo “culebreo” y las segundas presentan un movimiento ondulante hacia arriba y hacia abajo. Son consideradas las más destructivas. Ambas ondas viajan a la misma velocidad y por consiguiente llegan juntas. Son precisamente estas ondas las que fueron particularmente notorias en el terremoto del pasado 27 de febrero.

Por que se produce un maremoto o Tsunami?

La palabra Tsunami es un término japonés para definir una “ola gigante” y que se ha externalizado como sinónimo de maremoto. En términos generales un maremoto se produce por el desplazamiento vertical del suelo oceánico. En otras palabras una porción del suelo oceánico se mueve en relación a otra a través de una debilidad cortical (frecuentemente una falla geológica). Este movimiento o desplazamiento es causado por un sismo de gran magnitud y cuyo Foco se ubica costa afuera o cercana a ella (es decir el foco del sismo se produce en el mar). Un sismo cuyo foco y consecuentemente el epicentro se encuentre al interior del continente NO PRODUCIRÁ UN MAREMOTO O TSUNAMI. Un tsunami normalmente se compone de un trend de olas que pueden alcanzar velocidades de desplazamiento de más de 200 km/hora. Ahora bien, también es importante indicar que un tsunami puede pasar desapercibido en el mar abierto ya que las alturas de las olas pueden ser inferiores a un metro no obstante cuando estas se producen cerca de la costa o en aguas menos profundas las olas se ralentizan y el agua puede comenzar a acumularse en olas que pueden superar los 30 metros.
Qué es lo que debemos saber para estar preparados (¿?). Existe consenso en la comunidad científica de que un sismo de magnitud 7,5 o superior cuyo epicentro sea en la costa tiene altas probabilidades de producir un tsunami. En consecuencia no es necesario esperar el informe del SHOA o del Servicio Geológico Estadounidense para ponerse a resguardo.Recordemos que el terremoto y posterior maremoto del 27 de febrero tuvo un epicentro en la costa frente a las localidades de Curanipe y Cobquecura y fue de magnitud 8,8, en consecuencia con altas probabilidades de generar un tsunami. Planteado de otra manera, todo poblador que habite en el borde costero y que sienta un temblor que no permita que se mantenga en pie con facilidad, debe tomar las precauciones y alejarse de la costa hacia zona topográficamente más elevadas.

Se puede predecir un terremoto?

Entendiéndose por predicción la capacidad de determinar con precisión el día, la hora y la magnitud de un sismo, la respuesta es NO. Lamentablemente no existe aún la tecnología y el conocimiento para realizar tal predicción. Aún cuando la ciencia ha ido avanzando y el conocimiento que se tiene de los terremotos y las formas de ocurrencia ha ido incrementándose este es insuficiente para llegar a predecir un terremoto. Lo que sí se ha logrado, es pronosticar la ocurrencia de un evento sísmico en un sector determinado. El pronóstico se basa en datos recopilados en terreno a partir de equipos de precisión y en la estadística de ocurrencia de sismos, pero NO se puede especificar CUANDO ocurrirá este evento.

Debemos tener presente que los terremotos son parte de la dinámica de la Tierra y que Chile al igual que todos los territorios ubicados en el borde circumpacífico (conocido como El Cinturón de Fuego del Pacífico) están ubicados en zonas de convergencia de placas tectónicas y por consiguiente están destinados a sufrir los efectos, tanto de terremotos como de erupciones volcánicas. Técnicamente un terremoto no mata personas, son las construcciones que se desploman y los efectos de los maremotos que causan las muertes de personas y animales.

La única manera de minimizar los efectos de un megaterremoto, como el que nos tocó vivir es educando a la población para estar PREPARADOS. Ciertamente que se deben hacer muchas cosas, partiendo por el tipo de estudios que se realizan para edificar, generación de mapas de riesgos, etc, etc, etc. pero creo que eso daría para un comentario aún más extenso.

Miroslav Rodriguez Bakulic
Geocronos | Geosafaris

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