Quien se dice conocer Concepción, debería encontrar más de algo familiar en estas fotografías. Los Manhattan forman parte de la cultura penquista desde hace casi 30 años. El fundador de la cadena de sandwich más exitosa y tradicional de la capital del Bío-Bío, Don Ricardo Denevi Miranda, siempre los recibirá con una sonrisa y buena onda en el sector de La Vega Monumental, a un costado del Puente Juan Pablo II que une a las comunas de Concepción y San Pedro de la Paz.

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Don Ricardo Denevi Miranda, fundador Manhattan (10mm 1/10 f4 iso200)

Sin haber concertado una cita, simplemente habiendo llegado a comprar un par de sandwich para compartir con amigos, Don Ricardo estuvo 100% dispuesto a que hiciera un par de fotos. Completamente confiado del funcionamiento de su negocio me invitaba a tomar fotografías de todos los rincones. Gracias a la buena onda me dí el tiempo de sacar flash y cable TTL para hacer un retrato de él en el exterior del local con el flash en mi mano izquierda a 1/8 con el brazo completamente estirado. El shooting no duró más de 4 minutos. Se agradece la excelente disposición. Se confirma que uno de los ingredientes más importantes de los manhattan son el carisma y la buena atención que se recibe en esta mesa.

Eran las 23h00 cuando llegamos al local. En la entrada, como siempre el furgón blanco con el logo y el slogan bien conocido por los penquistas y buena parte de los chilenos “si no chorrea, no es Manhattan“.  En la parte posterior del furgón, frente a la batería de ingredientes estratégicamente ubicados para permitir una rápida atención, se encuentra el colaborador de Don Ricardo quien se ocupa de preparar los sandwiches. No tomé el tiempo, pero créanme que debe estar cerca del record… además que si ponen atención se darán cuenta de su dominio en el tema al verlo incluso haciendo algunas acrobacias.

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Yerko, el rapidísimo preparador de sandwich (10mm 1/6 f4 iso200)


Carne mechada, tomate, palta, queso, la famosa mayonesa son algunos de los ingredientes con los que se preparan generosamente los Manhattan. De ahí el famoso slogan, ya que es imposible comerse uno sin chorrear.  Don Ricardo explica el concepto:

Con el Barros Jarpa, el Barros Luco soy uno más del montón, entonces comencé a darle más cocción a la carne, le cambié el sistema a la mayo casera y le inventé los nombres de los sandwichs, que son el “Tradicional”, “A matar” y el “Recupera carrete”, inventé el logotipo del negocio y las frases “Si no chorrean, no son Manhattan”, “Manga arremangada, potito pa`trás”. Mi señora dibujó los monos y después inventé el grito de la juventud “Carrete, copete, Manhattan” (ver entrevista completa en cronica.cl).

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Ingredientes del Manhattan (10mm 1/8 f4 iso500)

Al acercarnos a la entrada Don Ricardo se apura para invitarnos a pasar y así evitar exponernos al frío que empieza a llegar con el otoño penquista, y como bien lo saben estos hombres, en la noche se hace aún más intenso. Una vez dentro del local se siente el calor de la estufa a parafina que se encarga de calentar el ambiente. Destacan los muros repletos de fotografías con testimonios de visitas ilustres del jet set criollo.

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Vista interior del local (10mm 1/10 f4 iso200)

La picada de los trasnochadores. Y es que el Manhattan está abierto toda la noche preparado para recibir a los camioneros que llegan a descargar sus productos a la Vega, como fue el objetivo del negocio en sus comienzos, pero muy pronto el dato pasó entre la gente ampliando la clientela. Picada sagrada para los carreteros (fiesteros), llegan en grandes cantidades a lo largo de la noche para saciar el apetito sin preocupación de quedar corto.

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Vista del local hacia el exterior (10mm 1/15 f4 iso200)

Muchos destacan también las propiedades de los manhattan para recuperarse luego de haber bebido mucho. En fin, no faltan las excusas para pasar a disfrutar un buen sandwich como lo hacen noche a noche jóvenes, adultos y familias completas sin importar la hora. Personalmente destaco el encuentro que genera este lugar en donde se pueden ver personas alrededor de la misma mesa que quizas nos sería difícil imaginarlo en otras condiciones.

Agradezco la buena onda y la total disposición de don Ricardo y su equipo. Un abrazo a todos.
Totalmente recomendado… cuidado con mancharse nomas!