Como ya les había comentado en el artículo anterior mi esposa Paz es la invitada que abre esta nueva sección. La idea es que ella nos hable de su experiencia en el concierto de Paul McCartney en Québec.

Le Soleil © cyberpresse.ca

Hola amor, hola amigos: Sí, efectivamente tuve la maravillosa oportunidad de ver, en vivo, a uno de los grandes de la música… y fue extraordinario.

Partimos con la “gang” (grupo de amigos) a eso de las 14h45 hacia los Planos de Abraham, sabíamos que sería una larga jornada, los autobuses comenzaban a circular repletos y la gente en la calle caminaba a paso raudo hacia la misma diercción. Una vez en el lugar quisimos informarnos cuál era la verdadera ubicación del escenario, para escoger la mejor puerta de entrada, de acuerdo a la ubicación que queriamos tener. Nuestra intención no era quedar cerca del escenario, sino frente a él, pero en una colina para no tener problemas de murallas de gente que impidiera ver el espectáculo. estábamos confiados en las pantallas gigantes que se habían dispuesto para la ocasión.

En un principio, la idea era ir con nuestro hijo Benjamin, pero luego de la decisión de Daniel de quedarse en casa, preferimos dejarlo y saben? fue una sabia jugada, porque al estar allá pude apreciar el ambiente, que aunque lejos de ser peligroso o inseguro, igualmente éramos una masa y como sabemos…. la masa no piensa. Al momento de la entrada yo temía que los más ansiosos quisieran correr a cualquier costo… y eso sí puede ser complicado. Igual había parejas con niños, pero los veía sufrir, por el calor, el ruido y la gente.

Una vez al interior logramos ubicarnos donde queríamos y fue estupendo! miren la vista

Luego de 2 muy buenos grupos teloneros de Montreal (The Stills y Pascale Picard Band) era el turno de Sir Paul. Éxito seguro desde el comienzo, el público tenía una energía genial, también McCartney, quien a sus 66 años sigue sonando top.

El espectáculo duró más de 2 horas y media, sin interrupciones, sólo 2 bis. Según la prensa, cerca de 260 mil personas REPLETARON los planos. Padres e hijos compartieron la música de este ícono musical quien sin duda dejó marcada en la retina de los quebequenses y sus visitantes uno de los espectáculos más importantes jamás asistidos o al menos lo fue para mí.

Gracias esposito por la generosidad de privarte de este espectáculo para que yo pudiera asistir. Muack